Estos días hay un debate en torno a la propiedad intelectual, debido en parte al enfrentamiento entre Google y Oracle por el uso de la primera del lenguaje Java propiedad de la segunda.

Esto ha hecho que me decida a escribir este artículo en el que expongo como está en España a día de hoy la propiedad intelectual de un sitio web.

En primer lugar, hasta 2003 no había una buena regulación de esta propiedad intelectual, fue entonces cuando el Consejo de Ministros aprobó un nuevo Reglamento del Registro General de la Propiedad Intelectual adaptado al nivel de desarrollo de las tecnologías de la información.

Actualmente en las páginas web hay dos elementos distintos protegidos por las leyes: el contenido y el software informático. Sin tener un encuadre específico dentro de esta ley, se puede considerar como obra audiovisual y programa de ordenador.

Así, por ejemplo, una página web que contuviese texto y fotografías, sería inscrita de la siguiente manera:

  • El texto sería inscrito como obra literaria (art. 10.1.a TRLPI) en la Sección I del Registro (art. 7.2.a RD 733/1993).
  • Las fotografías, por su parte, serían inscritas como tales (art. 10.1.h TRLPI) en la Sección XI del Registro (art. 7.2.k RD 733/1993), aunque, eso sí, podían presentarse en la misma solicitud.
  • El código fuente, como programa de ordenador (arts. 95 y ss TRLIP).

Todo esto está muy bien, pero tenemos varios problemas.

El primero y más evidente radica en que la mayoría de las páginas webs son dinámicas, es decir, su contenido varía con el tiempo. En el caso de registrarla, la protección solo se extendería al contenido en el momento del registro, y no a los cambios posteriores. Pensar en registrar cada nuevo contenido es del todo inviable.

Por otro lado, la mayoría de las empresas cuando requieren que se les haga una web realmente no saben en que consiste dicha web, si, por un lado están las imágenes y los textos, pero por otro, y muy importante también, está el código. Este código normalmente se deja en manos de terceros, perdiendo así el control sobre el mismo.

Mención aparte merece el tema del hosting y dominio. Muchas empresas de alojamiento y gestión de dominio “trucan” la libertad de los clientes para poder gestionar su dominio en cualquier momento. Así es el caso de Google con Blogger (portal destinado a la creación de blogs), que ofertaba a sus clientes la opción de tener un dominio personalizado, pero a la hora de la verdad, y aunque los clientes lo pagaban como en cualquier otro agente registrador de dominios, la tarea de transferir ese dominio a otro agente se hacía casi imposible, ya que Google subcontrataba el dominio con GoDaddy y en el email de contacto administrativo figuraba un email propiedad de Google, por lo tanto al pedir el Auth Info Code (necesario para realizar este traspaso) se enviaba al correo de administración de la web, que ¡oh! sorpresa está en manos de Google.

Otra manera de proteger la página es mediante el copyright. El copyright otorga plenos derechos al autor de una obra, por el mero hecho de serlo y regula los derechos de copia y difusión de dicha obra. Está extendido internacionalmente y se manteniente durante de 50 a 100 años después de la muerte del autor, dependiendo del país. En el caso de España son 70 años.Para que una página web esté protegida mediante copyright, hay que declarar el año de creación y el autor, junto con el logotipo ©. En este caso el inconveniente es demostrar que realmente eres el autor, en caso de producirse un procedimiento judicial.

Por todo esto nuestra recomendación siempre es recurrir a desarrolladores, agentes de registro de dominio, y proveedores de hosting que sean de confianza, pero además, en el caso del desarrollo de una página web, pedir que se especifique que la propiedad intelectual de la web pertenecerá al cliente.

En IHC S.L. es algo que desde un principio nos gusta aclarar a nuestros clientes. En el improbable caso de que algún día decidan cambiar de aires a otra compañía, se les facilitará todos los datos referentes a su web, así como el código de la misma y contenidos tal y como figura en nuestro contrato con ellos. Está es la única manera de tener la seguridad de ser el dueño de tu web y de que aquello por lo que has pagado te pertenece.

Podéis consultar la ley en:

http://civil.udg.es/normacivil/estatal/reals/Lpi.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Copyright

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Categorias: Internet, Web

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